jueves, 28 de julio de 2016
Un día como hoy: Orden N° 227 del Comisario del Pueblo Para la Defensa-I.V. Stalin
miércoles, 20 de julio de 2016
19 de Julio: De Barcelona 1936 a Managua 1979
miércoles, 13 de julio de 2016
Gandhi
Algo que me envió un amigo por Whatsapp. No lo he confirmado en fuentes, pero me pareció interesante y por eso lo comparto. Ahí les va
Cuando Gandhi estudiaba Derecho en Londres, un profesor de apellido Peters le tenía mala voluntad; pero, el alumno Gandhi nunca le bajó la cabeza y eran muy comunes sus encuentros:
Un día Peters estaba almorzando en el comedor de la Universidad y el alumno viene con su bandeja y se sienta a su lado; el profesor, altanero, le dice: "Joven Gandhi, Ud. no entiende! Un puerco y un pájaro, no se sientan a comer juntos"; a lo que Gandhi le contesta: " Esté Ud. tranquilo profesor, yo me voy volando" y, se cambió de mesa...
El Señor Peters verde de rabia, decide vengarse en el próximo examen; pero, el alumno responde con brillantez a todas las preguntas... Entonces, le hace la siguiente interpelación: "Gandhi, Ud. va caminando por la calle y se encuentra con dos bolsas,dentro de una de ellas está la sabiduría y en la otra hay mucho dinero, ¿cuál de los dos se lleva? "... Gandhi responde sin titubear: "¡Claro que el dinero, profesor!" El profesor sonriendo le dice " Yo, en su lugar, hubiera agarrado la sabiduría, ¿no le parece?"...
Gandhi responde: " Cada uno toma lo que no tiene profesor"...
El profesor Peters, histérico ya, escribe en la hoja del examen: "IDIOTA" y se la devuelve al joven Gandhi...
Gandhi toma la hoja y se sienta... Al cabo de unos minutos se dirige al profesor y le dice: "Profesor Peters, Ud. me ha firmado la hoja, pero no me puso la nota.
martes, 15 de marzo de 2016
Reflexiones Marxistas-Leninistas: Dialéctica sobre la perra Laika
A veces, sólo a veces, me da por invocar al espíritu de la perra Laika,
primera cosmonauta y heroína interestelar de la causa proletaria.
El 2003, en pleno Foro Social Mundial en Porto Alegre, Brasil, un camarada del PT, cuya esposa había estudiado en la Universidad Pato Lumumba, me contó el secreto a voces en el Moscú de la era Brezhnev: Laika contestaba a todo el proletariado del inmenso país, pero en un ladrido perruno que sonaba muy a cirílico, por lo que era fácilmente entendible para el ciudadano soviético.
Sólo entonces, entendí lo difícil de la tarea: debía traducir el ladrido cirílico ruski de Laika a nuestro dialecto quilterri tan típico de nuestro perro chilensis, tha chilean panter.
Fue entonces, que a mis 16 años comencé mi formación: comencé a convivir con quiltros, además de conversar con mi pastor alemán, quien por criarse en población proleta, no cachaba ni una de alemán
Me iba sagradamente los viernes a la costanera del río Mapocho, a tomar cervezas, sus Bálticas (la promo de 3 en luka), y escuchaba el ladrar de los perros. Y comencé a descifrar el lenguaje de los perros.
Así me instruí políticamente en el lenguaje de los canes chilenos. Y llegó el día, a mis 25, de conversar con Laika.
Y comenzó el ritual. Concentradamente, después de minutos, dije serenamente, pero con emoción:
"Oh Laika, hermana proletaria
primera cosmonauta del Tercer Planeta,
dinos
¿desde allá arriba, se ve solamente azul la tierra?
¿habrá esperanzas, terminarán las guerras?
¿llegará el socialismo?"
Fue entonces, que escuché en mi pieza, los ladridos de Laika, quien me dijo sin yo poder entender: "guau guau guau"
lunes, 14 de diciembre de 2015
Discurso pronunciado por Héctor Medina Neira, en el Acto de Aniversario del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR), organizado por la Asociación de Combatientes Antifascistas e Internacionalistas. ICAL, Santiago de Chile, 12 de diciembre de 2015
lunes, 26 de octubre de 2015
"Cifrado en octubre", Un poema de Gonzalo Rojas, para este Octubre Rojo, Rojo y Negro, Octubre Revolucionario
Y no te atormentes pensando que la cosa pudo haber sido de otro modo,
que un hombre como Miguel, y ya sabes a cuál Miguel me refiero,
a qué Miguel único, la mañana del sábado
cinco de octubre, a qué Miguel tan terrestre
a los treinta de ser y combatir, a qué valiente
tan increíble con la juventud de los héroe.
Son los peores días, tú ves, los más amargos, aquéllos
sobre los cuales no querremos volver,
avísales
a todos que Miguel estuvo más alto que nunca,
que nos dijo adelante cuando la ráfaga escribió su nombre en las estrellas,
que cayó de pie como vivió, rápidamente,
que apostó su corazón al peligro
clandestino, que así como nunca
tuvo miedo supo morir en octubre
de la única muerte luminosa.
Y no te atormentes pensando, diles eso,
que anoche
lo echaron al corral de la morgue, que no sabemos
gran cosa, que ya no lo veremos
hasta después.




