miércoles, 8 de octubre de 2014

Las últimas palabras a mi padre Héctor Medina Jimenez, pronunciadas el día de su siembra


Aquella mañana del 6 de octubre ese abrazo con mi madre llorando juntos por tu partida, me recordó a esa mañana de invierno de 1985, en que debías partir por medidas de seguridad. Yo con ella, llorábamos, solos en el andén, después que el tren se alejó en dirección al sur.

La delación hacia varios compañeros, incluía tu nombre, y el Frente había dado la orden de que te movieras. No nos vimos por meses. En el sur, seguiste junto a destacamentos del FPMR haciendo acciones, trabajaste junto a hermanos mapuches, cortando vías, haciendo desestabilización a la dictadura
Siempre fuiste un rebelde. Esa mañana partías. Hoy partes también. Pero nos dejas un sabor amargo. Nadie, ni tú mismo se esperaba esta partida.

La vida es así, dicen. Unos primeros, otros después. Quien sabe. La vida es un espacio entre dos muertes. ¿Quién se iba a imaginar este momento? Ni tú mismo. El domingo, pese a todo, demostrabas un optimismo único, el de luchar, el de vivir

Tu amor por la vida, fue lo que te llevó en el liceo en 1968, a sumarte a las Juventudes Comunistas. Tu amor por la justicia, te llevó a combatir las atrocidades de la dictadura, desde el mismo 11. Por ese mismo amor, es que asumiste el desafío histórico, la tarea histórica, y así partiste, por estas mismas fechas, pero en 1982, por mandato del Partido, a prepararte militarmente a Cuba.

Esos años te eché tremendamente de menos. Llegaban tus cartas, fechadas supuestamente en España, que era el manto que diste. Sólo mi abuelito Juan, tu padre, entendió a lo que ibas realmente. El día que te despediste de él, te dijo: "¿Así que vas a la madre Patria?" (Creyendo que ibas a la Unión Soviética). "Aprende todo lo que debes aprender".

Cuando íbamos a visitarlo, siempre preguntaba por ti. "¿Ha escrito Stalin?" "¿Qué dice el Che Guevara?" Tu lo sabías, pero ten por seguro que él, estaba completamente orgulloso de ti. En tí, veía reflejados todos sus anhelos e ideales de revolucionario y militante comunista. Todos nosotros estábamos orgullosos. Y lo seguimos estando.

Después en marzo de 1984, llegaste. Los primeros 5 segundos te miré, y logré reconocerte. Estábamos juntos de nuevo. Aunque inmediatamente asumiste tu rol en las fuerzas especiales del Frente. Había momentos en que no estabas. Andabas combatiendo con las armas a la dictadura. Como debía ser. Como debía ser el rol de todo revolucionario.

Dentro de la historia se inscribe en que fuiste tú el jefe operativo del asalto al cuartel de la CNI, ubicado en Camino de Loyola. Tú estuviste en muchas operaciones. Cuando llegaste con las granadas vietnamitas para una protesta nacional en nuestra población. Dichas granadas, también hicieron furor en la población Paula Jaraquemada. Llegaban las tanquetas, por Carrascal. En un minuto, y siempre contabas riéndote que las fuerzas represivas desde Jujuy con Carrascal, pedían tregua. Cuando las futuras generaciones vean las imágenes de torres de alta tensión derribadas por el FPMR; la toma de radios para dar comunicados del Frente llamando a derrocar a la dictadura, que sepan que tú estuviste ahí. Así me lo dijo mi madre en su tiempo, cuando estabas preso: " Ahí estaba tu papá, siéntete orgulloso"

Cuando aparecías, me ibas a dejar al colegio, a la Matte, y le inventabas voces a los perros callejeros que solian acompañarnos después, y ya inventabas conversaciones que supuestamente tenían esos perros

Después, como lo decía, tuviste que partir al sur. Fueron meses sin verte. Nos veíamos esporádicamente. Después se dio el vernos de vez en cuando. Distintas casas de seguridad, entre ellas la de la tía Ana, y la de la tía Olivia. Hasta que llegó el día que te detuvieron, en 1986.

Te tomaron los esbirros de la CNI, en plena calle, cuando andabas en tus trámites de contabilidad, y lo primero que dijeron: "al fin te agarramos conchetumadre".  Ya te les habías fugado espectacularmente, varias veces; la más emblemática, cuando saliste oculto del Hospital Félix Bulnes, oculto entre la ropa sucia en el camión que la trasladaba. El establecimiento estaba rodeado, y la compañera Iris Barraza, te ayudó en la acción.

En la cana, hiciste artesanía, seguiste tu labor política del Partido, formaste un grupo musical. Tengo el cassette con una actuación de ese grupo, en un acto político dentro de la penitenciaría. Ahí, el Frente te entregó la piochita hecha ahí mismo por tus compañeros, reconociéndote como oficial de la Revolución chilena. Por eso, un día en un acto en el sindicato de taxistas, el Transporte Urbano te dedicó su canción El Muchacho: "el muchacho estaba parado detrás del poste, con la matraca en la mano"

Al salir en libertad asumiste tu rol en el comunal de Quinta Normal. Eras el encargado de pobladores, y te correspondió la tarea de conducir la democratización de las juntas de vecinos. Fuiste el presidente de la junta de vecinos No 28. En lo partidario, con el compañero Alejandro Aguilar, como Secretario Político, y tu compañera de toda la vida, Javiera, como orgánica, eran el secretariado que andaba de arriba para abajo.

En esa misma época, me seguiste enseñando la música. Me regalaste los primeros cassettes de Los Jaivas. Si soy medio hippie, es en parte por tu iniciativa. También te gustaban Los Jaivas. Por eso, cuando armamos el grupo con el Leo, la Pía, el Angelo, tú sí o sí tenías que meterte a tocar ahí. Canciones de Los Jaivas, del Illapu, de Víctor Jara, hasta que le dimos a los temas propios. Hasta teloneamos a Los Jaivas en mi universidad, ¿te acuerdas?. Compartimos escenario con Arak Pacha, Sol y Lluvia, varios más.

Ahora último, me llevaste a tocar al conjunto Sinfonía y Color de Chile. Nunca podías andar solo. Tenias que sumarme en tus aventuras, carretes. Y yo también te sumé a los míos.

Eras tan buen vividor. Siempre llamabas al compañero Nano, para que fuera un viernes a la casa "a servirnos alguna cosita". Te gustaba salir a recorrer Chile, meterte por caminos que ni conocías, y terminábamos en lugares recónditos que ni salían en los mapas. Un día de Olmué, terminamos en Til Til.

Así te recordaremos por siempre. Como el ser alegre que siempre cantaba con mi tío Leo, en los actos, en la familia. Que inventabas canciones, como la del ibuprofeno. Después hasta los clásicos del bolero, tenían que ver con el ibuprofeno

No te vas. Te quedas con nosotros. Gracias por ser el excelente padre, pese a laa distancias que nos ocasionó la represión. Te amaré por siempre.

Hasta siempre, tu hijo, tu chancho, tu chanchulito, tu Nené

lunes, 29 de septiembre de 2014

"Tristeza en la muerte de un héroe": Poema de Pablo Neruda dedicado al Ché

Este poema de Neruda, lo extraje de un libro que me traje desde La Habana, el 2012, titulado "Cien poemas al Ché". Habla por sí solo... un homenaje de un militante revolucionario a otro. Ambos se admiraban mutuamente. De hecho, al ser apresado el Ché en Bolivia, se le encontró una copia del Canto General de Neruda

Los que vivimos esta historia,
esta muerte y resurrección
de nuestra esperanza enlutada,
los que escogimos el combate
y vimos crecer las banderas,
supimos que los más callados
fueron nuestros únicos héroes
y que después de las victorias
llegaron los vociferantes
llena la boca de jactancia
y de proezas salivares.

El pueblo movió la cabeza:
y volvió el héroe a su silencio.
Pero el silencio se enlutó
hasta ahogarnos en el luto
cuando moría en las montañas
el fuego ilustre de Guevara.

El comandante terminó
asesinado en un barranco.

Nadie dijo esta boca es mía.
Nadie lloró en los pueblos indios.
Nadie subió a los campanarios.
Nadie levantó los fusiles,
y cobraron la recompensa
aquellos que vino a salvar
el comandante asesinado.

¿Qué pasó, medita el contrito,
con estos acontecimientos?

Y no se dice la verdad
pero se cubre con papel
esta desdicha de metal.
Recién se abría el derrotero
y cuando llegó la derrota
fue como un hacha que cayó
en la cisterna del silencio.

Bolivia volvió a su rencor,
a sus oxidados gorilas,
a su miseria intransigente,
y como brujos asustados
los sargentos de la deshonrra,
los generalitos del crimen,
escondieron con eficiencia
el cadáver del guerrillero
como si el muerto los quemara.

La selva amarga se tragó
los movimientos, los caminos,
y donde pasaron los pies
de la milicia exterminada
hoy las lianas aconsejaron
una voz verde de raíces
y el ciervo salvaje volvió
al follaje sin estampidos.

miércoles, 13 de agosto de 2014

Los héroes que necesita Chile hoy: los héroes que surgen del pueblo



 "En vida de los grandes revolucionarios, las clases opresoras les someten a constantes persecuciones, acogen sus doctrinas con la rabia más salvaje, con el odio más furioso, con la campaña más desenfrenada de mentiras y calumnias. Después de su muerte se intenta convertirlos en íconos inofensivos, canonizarlos por decirlo así, rodear sus nombres de una cierta aureola de gloria para "consolar" y engañar a las clases oprimidas, castrando el contenido de su doctrina revolucionaria, mellando el filo revolucionario de ésta, envileciéndola"

(Lenin - El Estado y la Revolución)

 El día de hoy, surgió con un amigo del barrio, en un intercambio de ideas por facebook, la polémica sobre cómo el capitalismo ha comercializado con la imagen del Ché, convirtiéndolo en un bien de consumo, en chapitas, poleras, etc... Claramente, el capitalismo ha intentado hacer éso, tratando de utilizar la admiración que el Ché levanta en los pueblos del mundo, hasta el día de hoy, con tal de poder generar plusvalía. Al burgués con tal de ganar, le da lo mismo invertir su capital en escuelas, fábricas de salchichas, o utilizar la imagen de grandes revolucionarios. Y ésto lo hacen con su qué: nos venden a un Ché, pero a un Ché vencido, asesinado por la CIA en Bolivia, no al Ché triunfador en Cuba, en el trabajo voluntario, en la construcción del Hombre Nuevo, en el Internacionalismo Proletario, tanto en Cuba, como en el Congo, o en Bolivia. Claramente, nos quieren desvirtuar la imagen del Ché (como lo plantea Lenin, con respecto a lo que las clases opresoras hacen con los grandes revolucionarios), con tal de que no tomemos su bandera de lucha, sino que nos cause simpatía, pero no apostar más allá. Sino terminaremos muertos como el Ché.

El Ché, como otros héroes, ha triunfado porque no es un paradigma de alguien imposible de alcanzar, como Superman, Cenicienta, u otros héroes tan artificiales como Marilyn Monroe, Stallone, o los niños de programas de farándula, con sus problemas de drogas, etc. El Ché ha triunfado porque es un héroe que emerge del pueblo. Que estuvo en él, luchó con él, construyó con él, y murió en esa pelea, con los pueblos del mundo.

Mi amigo, me preguntó que héroes teníamos los chilenos. Le plantié que además de figuras potentes y emergidas de nuestro pueblo, como Allende, Gladys Marín, Miguel Enríquez o Raúl Pellegrín Friedmann (el comandante del FPMR), debíamos mirar en nuestro propio barrio, en nuestra población, a nuestro alrededor. Tenemos héoreos que sin saberlo apuestan por terminar con esta mierda. Y los podemos encontrar en el obrero de la construcción, el campesino, el trabajador, el chileno de a pie que se saca la cresta más de 8 horas diarias, para llevar el sustento a su casa. Creo que ahí está el "héroe" que Chile tiene en estos días.

Es ése héroe, el chileno de a pie, quien ha logrado las grandes transformaciones que ha tenido nuestro país.  El que estuvo en las jornadas de movilización contra la dictadura. El que se hizo combatiente del Frente Patriótico Manuel Rodríguez. El que estuvo en todas las campañas de Allende, hasta que triunfó con el gobierno de la Unidad Popular. Fue este chileno de a pie, el que junto a los estudiantes el 2011, se levantó contra la represión estudiantil, y generó los cacerolazos en todas las poblaciones de nuestro país, y que cimentó la caída del gobierno de la derecha, gritando Chao Piñera. Fue este pueblo, el que se convenció de la necesidad de una Educación Pública, Gratuita, y de Calidad, de una Nueva Constitución, de una Asamblea Constituyente. Es éste pueblo el que llevó al parlamento a líderes populares y estudiantiles. Es éste pueblo el que botó a la derecha del Gobierno. Y es éste ciudadano de a pie, este pueblo, el que debe frenar las intentonas de frenar los cambios, que hoy se dan por algunos integrantes de la Nueva Mayoría. Debemos presionar para que se cumpla el programa de la Nueva Mayoría, no las negociaciones que unos pocos quieren, para que todo siga igual.

Cuando niño, yo soñaba con ser cosmonauta (como Yuri Gagarin). También le dije a mi madre, en mi infancia, que cuando grande quería ser minero del carbón. Cuando se vino el cierre de las minas de Lota, y toda la movilización y lucha que dieron los mineros el año 96 y 97, con la solidaridad de los estudiantes universitarios, y todo el pueblo chileno, recordé ese anhelo. Porque mi admiración por los mineros del carbón seguía latente. Mi abuelo Francisco Javier Neira, antes de convertirse en periodista, fue obrero del carbón. Mi patrón de héroe, distaba mucho del de Hollywood, nada de Batman, ni esas cosas.  

Como vemos, si nuestros niños, nuestros jóvenes necesitan un ejemplo de héroe, de ser quiénes llevan adelante cosas realizables, aunque los medios nos las trate de imposibles, soñadores, son nuestros trabajadores, nuestros mismos padres, abuelos, vecinos. Nosotros mismos. Está en nosotros, el futuro y el cambiar esta actual sociedad. Por mi parte, sigo viendo que a quiénes siempre he admirado son mis abuelos, mis padres y mis tíos. Al Ché, a la Gladys, a Allende, a Miguel Enríquez, a Raúl Pellegrín, a Fidel. Mis compañeros de lucha diaria. Por todo lo que han hecho. Y sigo insistiendo: es ese hérore el que necesitamos, para cambiar este país. Los estudiantes, trabajadores, etc.... El héroe emergido desde el seno del pueblo, no el fabricado por las clases opresoras.

Por lo tanto, la consigna del momento es: "A organizar al trabajador, al chileno, al estudiante. A organizarnos nosotros mismo, para luchar y vencer. A transformarnos en nuestros propios héroes"


jueves, 26 de junio de 2014

Volver a Allende, para construir los cambios que Chile necesita

Chile hoy se encuentra en un proceso de lucha política-ideológica. La Nueva Mayoría ha planteado una serie de reformas y cambios, que sin ser tremendamente radicales, plantean una tónica distinta a 40 años de modelo neoliberal.

Temas como la Reforma Tributaria, el término del FUT, la Reforma Educacional, la Nueva Constitución, Asamblea Constituyente, han planteado una gran gritería en las filas de la derecha. También en las alas de los sectores democráticos y progresistas, se ha dado un clima de discusión y análisis de las reformas a implementar. En el caso de la Reforma Educacional, hay ciertos sectores, que siguen mirando hacia los cantos de sirena del neoliberalismo. 

Hay otros, los sectores populares, que pide contemplar más la participación de los actores de la educación. Las reformas son con el pueblo, escuchábamos en el acto de ayer, en el paro por la Educación. Ahí es donde siguen resonando las palabras del compañero presidente Salvador Allende, cuando dijo: "la revolución la hacen los pueblos; la revolución la hacen, esencialmente, los trabajadores".

Hoy, a 106 años de su nacimiento, debemos retomar no sólo las palabras de Allende, sino también su legado y su accionar político, de luchador revolucionario. Sólo así, serán posibles hacer avanzar las reformas y demandas que el pueblo de Chile reclama. Volviendo todos los días, al ejemplo y lucha de Allende, podremos construir los cambios. Sólo así, nos confirmaremos que la Nueva Mayoría es un paso táctico, y sólo el inicio de las innumerables luchas que el pueblo chileno debe seguir dando.

martes, 3 de junio de 2014

...que yo cargaba con mochilas, me dijeron: esa mochila, orgullosamente, es mi Partido Comunista de Chile

En un lugar de Quinta Normal, de cuyo nombre no quiero acordarme, cierto día, un personaje, me dijo que yo en mi trabajo político, cargaba con mochilas antiquísimas, que frenaban mi desarrollo político. Historias, antecedentes, apellidos, que no dejaban avanzar. Generalmente, a los comunistas, siempre quieren tildarnos con epítetos raros, e intentar jodernos. Vaya a saber uno por qué.

Yo, quedé extrañado. Camino a mi casa, comencé a rememorar mi historia personal. Me críe en una familia de extracción proletaria. Mi población fue formada por obreros del carbón, que provenían de Lota, entre muchos otros trabajadores humildes. Estaban ahí Fernando Vera, Oscar Vera, Santos Medel, mi abuelo Francisco Javier Neira, entre ellos. Fernando y Oscar resultaron ser primos de mi abuela, con quien se casó mi abuelito Panchito. Todos eran militantes del Partido Comunista de Chile. Mi abuelito Panchito, como le decimos sus nietos, fue de los periodistas fundadores del diario El Siglo, junto con Luis Corvalán, Galvarino Arqueros (quien también vivió en nuestra comuna). Para nosotros el compañero Galvarino era el abuelito Juanito. Así se forjó la familia Neira. En una población proletaria, entre las campañas de Allende, el triunfo de la Unidad Popular. Ahí estaban mi madre Javiera, mi tía Ximena y mi tío Pancho.

Mi padre, también muy cerca de acá, creció en la Villa Municipal. Mi abuelo paterno, don Juan Medina Gaubret, fue obrero del caliche. Llegado a Santiago, siguió su vida de obrero, trabajando finalmente como obrero municipal. El norte, y sus matanzas, ya habían forjado Esta población colindaba con la popula Población Paula Jaraquemada. Y así, mis viejos se conocieron con otros jóvenes comunistas de esa población. 

Durante la noche negra de la dictadura, mi infancia, como la de mis primos, los Candia, se forjó en la población de nuestra familia materna. Los nietos del señor Neira, nos dicen. Independiente de eso, ya la extracción de clase del terruño a uno lo marca, desde la cuna. Incluso, más que el apellido. Dijo el Ché en su paso por Perú, "más que el nombre, importan los actos que el hombre vaya dejando en la historia". Y así nos criamos todos nosotros. Viendo a los jóvenes comunistas de esta y las otras poblaciones trabajando, reuniéndose, haciendo peñas, combatiendo a la dictadura. Crecimos con el triunfo de la Revolución Popular Sandinista, con la experiencia familiar en la República Democrática Alemana. Del ejemplo de Allende. Conocimos el ejemplo militante de nuestros abuelos. Vimos a nuestros padres, combatiendo en las barricadas. A través de ellos, supimos de Cuba Socialista, de Fidel, el Ché. Crecimos con las canciones de Víctor Jara, y con el deseo de ser cantores comprometidos como él.

En resumen. Sí, hay una carga histórica. Pero esa carga histórica como vemos, es este instrumento de los humildes, por los humildes, y para los humildes, que nació en Iquique, hace 102 años. Para nosotros, todos los compañeros, de la Paula, de nuestra Pobla, el Alejandro Aguilar, el cocho Jaime, el chico David, el Negro Mario, el Polo, el Cotelo, la Katty Riffo, y muchos más, eran nuestros tíos. Y también los tíos adquiridos en la etapa universitaria de mi tía. El tío Maroto, la tía Marcela. A todos los compañeros que conocí, cuando mi padre fue preso político. Sí. Es una mochila muy pesada esta familia. Esta familia, que va más allá del ADN. Crecimos con el ejemplo de todos ellos, y tal como lo dijo el Ché, nos marcó más que si eran o no parientes nuestros. Los admiramos porque son comunistas. Sentíamos y sentimos admiración por nuestros padres, porque eran comunistas. Y eso es esta mochila que cargo, en resumidas cuentas: Un Partido Revolucionario. La lista de compañeros de los cuales uno aprende día a día, sería extensa. Sépase que todos ellos son parte de nuestro trabajo y crecimiento diario.

Yo orgullosamente, después le contesté que sí, tenía una mochila, que estaba ya por los 100 años. Y esa mochila se llamaba Partido Comunista de Chile. En mi célula milito con muchos de aquellos jóvenes a los que crecimos admirando desde niños. Mis padres, mi tía Ximena, el Leo Candia, quien se casó con mi tía, y así nacieron mis primos. El Nano Calderón, el Carlos Quilodrán, también conocidos desde los negros años de la dictadura. Esa es una experiencia de vida tremenda. Y sigo aprendiendo de ellos, día a día, en el trabajo diario del militante comunista. Y mi célula lleva el nombre de uno de los hombres claves de nuestra población: Francisco Javier Neira, mi abuelo.

Hoy, nuestro Partido sigue haciendo historia, y luchando por terminar con las injusticias. Y seguiremos en esa senda.

Yo, hoy en este nuevo aniversario, siento mucho orgullo de la historia de nuestro Partido. No ha estado exento de errores, pero como todas las cosas hechas con el barro humano, se equivoca y enmenda el camino. Y porque mis prioridades son las de mis semejantes, las del pueblo chileno, es que orgullosamente decidí seguir el camino de toda esta gente que ví durante mi vida. Porque tal como lo dijeras sabiamente Pablo Nuestro, que estás en tu Pueblo: "contigo no termino en mi mismo"

Vivan los 102 años del Partido Comunista de Chile!!!!!!

jueves, 13 de marzo de 2014

SALUDO DE CLAUDIA PASCUAL GRAU, MINISTRA DEL SERNAM, POR EL DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER.



Vayan mis primeras palabras con un abrazo y un saludo afectuoso a todas las mujeres que habitan el país. A las mujeres trabajadoras, a las profesionales, a las estudiantes, a las mujeres de los pueblos originarios, a las pobladoras, a las inmigrantes, a todas las mujeres que con su inteligencia y trabajo contribuyen al desarrollo de Chile.



En 1977, la Organización de las Naciones Unidas formalizó el 8 de marzo como el Día Internacional por los Derechos de la Mujer, en un reconocimiento mundial a las reivindicaciones y luchas de la población femenina. 



Un hecho trágico, el incendio en una fábrica de camisas en Nueva York, donde murieron 140 trabajadoras, terminó por instalar a nivel mundial, las reivindicaciones de las mujeres y la necesidad de que los gobiernos y toda la sociedad, asuman el desafío de construir sociedades realmente participativas e igualitarias.



En nuestro país, hace décadas conmemoramos el 8 de marzo, como una fecha que nos permite reflexionar sobre los avances logrados y sobre las importantes reivindicaciones que siguen pendiente. 



Es por eso, que en este saludo deseo expresar a todas las mujeres, que en el Gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet vamos a avanzar en políticas de equidad de género y de inclusión. Vamos a avanzar en fortalecer la participación y las capacidades de decisión de las mujeres, en ámbitos públicos y privados.



Dentro de las primeras medidas de Gobierno está el envío del proyecto de ley para la creación del Ministerio de las Mujeres y la Equidad de Género. Eso como parte de los avances que vamos a dar en la institucionalidad y las políticas públicas a favor de los derechos de las mujeres chilenas.



Tenemos el desafío de impulsar el cambio cultural que se requiere para la inclusión social, económica y política de todas las mujeres. 



Expreso mi compromiso de trabajar juntas desde el SERNAM, para alcanzar los propósitos expresados en el Programa de Gobierno. Afectuosamente,


Claudia Pascual Grau

Ministra Designada SERNAM

miércoles, 12 de febrero de 2014

Recordando al Santy....

Cuando comencé con la guitarra, como todos sabrán, fue por el gran Silvio Rodríguez. Gracias a mi tía Ximena, me adentré desde niño con él a la Nueva Trova. Sabía de Silvio, Pablo, Noel, Amaury Pérez, Vicente Feliú. Hasta que un día, a mis 16, llegó a mis manos, el hermano menor de Vicente, Santiago Feliú. Sus primeros discos, me volaron la cabeza. Era una nueva forma de abordar la guitarra.

Cuando tuve oportunidad de verlo en vivo, el 2001, quedé más alucinado aún. El socio era zurdo, y tocaba la guitarra al revés. Una locura total. Y me largué al recital que dió en la Sala Máster de la Universidad de Chile, con mi primo Javier. Ahí todo era alucinante. El socio se sentó al piano, volvía a la guitarra, conversaba con el público, tomaba whisky, fumaba, pedía permiso para ir a mear, un loco lindo. Ahí me sentí muy hermanado con su forma de abordar la guitarra, muy trova cubana, pero también muy rockera. Era como ver a Hendrix, cantando a Silvio.

Así el Santy, volvió a Chile el 2003. Hizo varias presentaciones. Una fue en mi universidad, la UTEM (Universidad Tecnológica Metropolitana). Ahí conversé con el Santy. Tomamos cerveza, nos pegamos un viaje bien místico, por la música, la revolución, la guitarra. Aprendí de él, a afinar la guitarra en Re y en Sol, afinaciones que estaba utilizando mucho, en sus últimas composiciones. A él le tocaba actuar. Salimos cada uno, totalmente arriba del balón, como se dice en Chile.

La última vez que lo ví, en vivo, fue hace como unos 4 años. Siempre era alucinante ver al Santy. Gritando todos con él Alto al Fuego!!!.

Este miércoles, mi hermano Markore, me pregunta por mensaje si es verdad que murió. Mi primo periodista Javier, me avisa por whasapp, que murió el Santy. Aún no lo asimilo. Se nos fue un loco, un hippie comunista, como él se definía.

Hoy he recordado a cada instante, esa descarga (como llaman los cubanos al carrete con guitarra incluida). Sólo puedo decir, que se nos ha ido un grande del cancionero latinoamericano, pero no ha muerto. No puede morir. Su canto, su arte, su poesía, no pueden morir. Se quedan con nosotros.

Hasta siempre hermano!!!!! Por acá, seguiremos empuñando la guitarra