viernes, 26 de agosto de 2022

Hombres cocodrilo

La tribu de Papúa Nueva Guinea creen que al principio había agua, entonces el cocodrilo creó la tierra y en ella se formó una gran grieta, el cocodrilo la fecundó dando origen a toda las especies. Luego, abrió sus fauces y de su mandíbula superior surgió el cielo y de la inferior la tierra. La simbiosis de hombre y reptil mantiene vivos los códigos ancestrales.

Me pregunto qué vieron los ancestros de esta tribu, para marcar sus cuerpos hasta el día de hoy para hacerlo similar a las escamas de un cocodrilo.

(texto encontrado en la red, sin autor detallado)

miércoles, 17 de agosto de 2022

EL GRINGO Y EL MEXICANO (autor desconocido)

Gringo: - Hola, de donde eres?

Mexicano: - Hola, soy de México
Gringo: - Aahh! La tierra del Chapo Guzmán, los narcos, la marihuana, crímenes y extorsiones.
Mexicano - Disculpe es usted adicto, verdad?
Gringo - No!!! ¿por qué?
Mexicano: -Porque si usted fuera deportista me habría identificado con Ana Guevara, Hugo Sanchez, Julio Cesar Chavez, el finito, El chicharito Hernández, el Canelo Alvarez, Rafael Márquez, etc.
Y si usted fuera culto, me habría preguntado sobre las grandes culturas como los Mayas, los Aztecas, los Olmecas, los Chichimecas...
Y si usted hubiera viajado me preguntaría por nuestras ruinas arqueológicas, nuestras ciudades coloniales, nuestras grandes megalópolis o nuestras exuberantes playas...
O por nuestra biodiversidad de selvas, playas, desiertos, bosques...
Me habría identificado con nuestros grandes pintores, Diego Rivera, Rufino Tamayo, Frida Kahlo, José Clemente Orozco, o nuestros compositores: Agustín Lara, Consuelo Velázquez, Armando Manzanero, Juan Gabriel Jose Alfredo Jimenez, o nuestros escritores y poetas: Sor Juana Inés de la Cruz, Juan Rulfo, Octavio Paz, Juan José Arreola, Elena Poniatowska, amado Nervo, Jaime Sabines, o nuestros inventores y científicos: Manuel Mondragón, Guillermo González Camarena, Luis Ernesto Miramontes, nuestros cineastas: Ismael Rodríguez, Emilio Fernández, Alfonso Cuaron, Guillermo del Toro, Alejandro González Iñárritu, Emmanuel Lubezki e incluso Luis Buñuel que siendo español adoptó la nacionalidad mexicana...
Y si usted fuera un gourmet me habría preguntado por los Tamales, la Cochinita Pibil, el Mole, el Adobo, los chilaquiles, los Chiles en nogada, el Guacamole, el Pan de Muerto, etc. Por nuestras bebidas: el tequila, El mezcal, los vinos y cervezas.
Sin embargo, veo que sólo conoce al proveedor de su adicción...
Sólo quiero probarle que México es mucho más de lo que la gente ignorante cree. Que somos muchos mexicanos honestos, que incluso si no nos conoce le abriremos las puertas de nuestra casa y le encantará conocernos y visitarnos, porque México es aún muchísimo más maravilloso de lo que yo pueda contarle!
SEAN TODOS INVITADOS A MÉXICO
🇲🇽
!
autor desconocido

viernes, 8 de julio de 2022

Los árboles son los buenos

A simple vista, El Hobbit y El Señor de los Anillos parecen ser sobre enanos, elfos, hobbits y metáforas para la gente inglesa sensata y realista, pero también se trata de los árboles. Más, se trata de cómo los árboles son buenos y la revolución industrial es mala.


Tolkien los nombra y describe con cariño: roble, fresno, haya, abedul, serbal, sauce. Tom Bombadil, un habitante del bosque, y Baya de oro, un espíritu del bosque, parecen los únicos seres incorruptibles de la Tierra Media. Los malos derriban árboles, a veces por simple deleite. Los buenos, por el contrario, los plantan, residen en o entre los árboles, que también sirven para esconderte de los huargos. La magia de Galadriel sostiene los árboles Mallorn de Lothlorien que, en lugar de perder sus hojas, se vuelven dorados y brillan. Estos árboles, junto con otros del Bosque Negro, él Bosque Viejo y Fangorn pueden acumular sabiduría, actuar en interés del bien o del mal, y son tan hermosos, vitales y vivos como los personajes que hablan.


Imagen by Ted Nasmith

martes, 14 de junio de 2022

Cultura Cherokee antipatriarcal



En la cultura Cherokee, las mujeres podían decidir ser guerreras o esposas. Si optaban por esto último, eran ellas quienes elegían al interfecto, y si lo deseaban, podían pedir un tiempo para vivir con él, antes de la ceremonia de boda y ver si "daba el ancho" como proovedor. 

Una vez casada, si querían divorciarse, solo tenían que dejar las pertenencias del ñor en la entrada, no tenían que justificarse y ellas mantenían la misma honorabilidad ante la sociedad. Nadie le pedía explicaciones, ni siquiera el marido, a ese nivel confiaban en la justicia femenina; ninguna de ellas tomaba estas decisiones a la ligera, justamente en ellas recaía este peso porque a la mujer se le consideraba justa, sensata, prudente e inteligente. 

El rol de "ama de casa" era importantísimo y respetado porque la familia era la unidad social predominante y solo las mujeres eran aptas para estar al frente, esto les daba poder económico, social y político, incluso en los consejos de guerra, cuando no llegaban a alguna decisión unánime, existía un grupo de mujeres que intervenían para dar su fallo final, ese puesto era el más respetado y codiciado, solo lo ocupaban las mujeres más sabias del clan. 

Si acaso una mujer llegaba a cometer una injusticia con su familia, no era castigada pero se ganaba el repudio de su gente y eso era lo peor que podía pasarles, su honor era lo único que las podía conectar con la Madre Tierra.

martes, 24 de mayo de 2022

Los dos marxismos (Alvin Gouldner)


 
"El marxismo crítico compensa con su énfasis en el voluntarismo la deficiencia de las condiciones económicas y tecnológicas, antaño juzgadas (por los marxistas científicos) como un requisito para el socialismo y, por lo tanto, es un marxismo apropiado para los esfuerzos revolucionarios en las naciones «subdesarrolladas» o del Tercer Mundo. Esta fue, en parte, la razón de que Lenin, antes que Lukács y Korsch, lanzara el movimiento hacia un marxismo crítico. (Lo lanzó, pero no lo prosiguió.) Tal marxismo fue un intento de compensar las deficientes condiciones materiales socioeconómicas con el énfasis en la significación y la potencia de la acción «humana» y en su conocimiento, su conciencia, su sacrificio y su valor. En el marxista crítico, pues, subyacente a su «elevación de la conciencia» se encuentra la incapacidad de confiar en que las condiciones materiales apoyaran sus esfuerzos; más aún, tiene la sensación de que la tendencia «natural» de las cosas es enemiga de la revolución. El llamamiento a la conciencia, por ende, es la ideología de quienes sospechan que ni el tiempo ni «la historia están de nuestro lado».

El marxismo científico, en cambio, confía tranquilamente en la evolución social y en el despliegue de ciertas tendencias «naturales» para realizar sus esperanzas socialistas. Se siente aliado de la historia y la naturaleza. En consecuencia, considera las estructuras sociales objetivadas como aquello en lo que debe confiar, más que en los «hombres» su voluntad y su conciencia. El marxismo científico considera a los hombres como productos de tales estructuras; el marxismo crítico, por el contrario, ve a los hombres (a algunos hombres) como los productores de estructuras sociales. En resumen, el marxismo científico reposa en un juicio tácitamente severo sobre la naturaleza humana y la considera desprovista de los requisitos de la historia: no confía en la gente, sino en las estructuras sociales, para resolver los problemas históricos. En contraste con él, el marxismo crítico no confía en una historia objetivada, en las estructuras sociales o en la naturaleza, sino en la voluntad y la conciencia de las personas, para superar las deficiencias de la naturaleza, la historia y las estructuras económicas.
El marxismo crítico se apoya sobre, y trata de despertar, las extraordinarias potencialidades de los hombres. Sostiene que hay grandes diferencias entre las personas; puede confiar al menos en algunas personas, aunque a veces sólo sean unos pocos líderes carismáticos, los «grandes hombres». La confianza del marxismo crítico en las personas, pues, no es incompatible con un elitismo hierocrático. Comparte esta potencialidad para el elitismo y el autoritarismo con el marxismo científico, aunque el elitismo de este se halle más cerca de la jerarquía meritocracia de los tecnócratas, mientras que el del marxismo crítico tiene un tinte más carismático."

domingo, 22 de mayo de 2022

ELEGÍA A UN VENDEDOR CIEGO (Fernando Quilodrán)



Morir en Chile, en este 86 que no quiere quedarse, demorarse como si fuera un siglo
en vez de un año,
morirse y no “arribita a la izquierda”, en el cuerpo C del Mercurio,
sino anónimo, o casi, viene siendo, a pesar de todo,
una de las cosas más baratas del mundo.
Tan barata, que el poeta no entiende cómo a los de Chicago
no se les ha ocurrido aprovecharle las “ventajas comparativas”:
vaya a morir a Chile,
vaya a morir por pocos dólares
a Chile.
Muere arrancando de ellos, frente a la Biblioteca Nacional,
el muchachito que clandestinamente desparrama sobre la fría acera
los clásicos de siempre: le trae el Dante, le trae,
la Divina Comedia y Thomas Mann, le trae,
y Neruda con las Alturas de Macchu Picchu todo por cien pesos,
le trae.
Y el Angel Azul y los poemas para niños de la Divina Gabriela,
le trae.
Pero llegaron ellos, 
le llegaron,
y tuvo que arrancarse, con sus clásicos de ahora y de siempre,
sus best sellers,
de prisa reunidos, revueltos, irreverentemente lomos arriba, abajo, de costado,
y meterse por entre los vehículos de esa hora,
hora de siesta aldeana, mediodía de azul y nubes de sospechosa blandura almidonada,
por entre los vehículos como si él fuera también un taxi, o una Plaza Egaña,
o simplemente algún polucionante camioncito de  mudanzas.
Pero nada de eso era: sólo un muchacho que le tenía los clásicos,
a cien pesos Tolstoy la Guerra y la Paz,
los Poseídos y de Bécquer las rimas inmortales,
y por eso no tuvo más remedio que morirse cuando fue embestido,
con toda su preciosa, selecta, culta y de oferta, increíble oferta, mercancía,
y allí se quedó, tirado, con sus ojos obsesivamente estableciendo geometrías
entre estrellas que ni siquiera se habían presentado en el cielo,
porque era mediodía,
tan sólo el mediodía, 
igual que el vendedor de Súper Ocho, que también se quedó entre dos micros,
p´al regalón trayéndole, a diez pesos trayéndole
el rico Súper Ocho, 
o como el cieguito que se cansó de que no lo dejaran vender lo que les traía,
ellos no lo dejaron,
y se botó en huelga de hambre
y el curita les dijo, les suplicó, que cuidaran la vida que Dios, así les dijo, les había dado
pero era justamente por eso que peleaban ya treinta días sin más que alguna agüita.
Porque, ¿de qué otra forma iban a cuidar esa preciosa vida, que Dios les había dado, si no era trabajando en lo que podían?
Trayéndoles pañuelos de papel, trayéndoles; y ballenitas para el cuello y galletitas finas, trayéndoles…
Y como nadie decía nada, o eran tan pocos que apenas si se oía,
él se cansó,
de todo se cansó,
de que ellos los apalearan se cansó,
de las promesas, 
de las súplicas, 
¡puchas que es triste ser ciego entre los ciegos!,
y una noche interrumpió su largo ayuno
para ir a suspenderse entre la tierra y el cielo,
como un pájaro extraviado entre serpientes y al que algún día,
¡milagro, milagroso milagro!,
los ángeles, los niños, las hadas de los cuentos, quienquiera que fuera pero de cierto, de verdad pura,
le traen alas,
para que vuele lejos y alto le traen alas,
para que se reúna con el muchacho de los libros y el chico de los Súper Ocho,
le traen alas,
en algún lugar del mundo,
le traen alas,
en algún lugar que no sea esta copia infeliz del Edén,
le traen alas, 
lejos de ellos, que los persiguen y apalean,
le traen alas,
lejos de lunes o miércoles o sábados gigantes,
le traen alas,
y de fulanos delegados y damas a colores, 
le traen alas.
Les traen alas para que vuelen y libres,
y no tengan que pasar hambre ante notario para poder comer,
les traen alas,
ahora y no en la muerte,
les traen alas.

Santiago, 24 de abril de 1986.

sábado, 23 de abril de 2022

Petitorio, por el compañero David Hevia



EL CUENTO DE SHAKESPEARE Y CERVANTES ES FALSO, Y HAY MUCHA IGNORANCIA COMO PARA SEGUIR "APORTANDO" CON ESO

Ambos son grandes autores, y qué maravilloso que exista el Día Internacional del Libro, pero en lugar de romantizar la fecha, propongo que exijamos:

1. Abolición de todo impuesto al libro.
2. Creación de una editorial estatal que, compuesta por un consejo idóneo y con representantes de la sociedad civil, produzca libros de alta calidad, en amplio tiraje y bajo costo, siguiendo la señera ruta abierta por Quimantú.
3. Apertura de todas las bibliotecas públicas del país hasta la noche y día domingo, tal como se dispuso en 1927, para que la clase trabajadora también pueda acceder a la lectura.
4. Término inmediato del lucro duopólico en la publicación de textos escolares, los que deben ser proporcionados de manera gratuita a todos los estudiantes.
5. Creación de una red de bibliobuses coordinada por las universidades públicas que garantice el préstamo de material bibliográfico hasta los más apartados rincones del territorio.
6. Fiscalización de las compras públicas de libros, para poner fin a las vergonzosas adquisiciones de material ajeno al valor filológico.
7. Restitución a los programas escolares de los autores proscritos por la dictadura militar, como ocurrió con la obra de Nicomedes Guzmán y tantos otros.
8. Democratización del acceso a internet, pues por ahora el discurso de las autoridades sobre las bibliotecas digitales sigue siendo palabrería elitista.
9. Aprobación de una norma de rango constitucional que ponga término a la censura, incluyendo aquella de la cual son objeto, hasta la fecha, los escritores y artistas.
10. Definición de una política nacional de promoción del libro y la lectura, que tenga como agentes principales a los autores y a los representantes de la sociedad civil.